Terapia dirigida
En Rocky Mountain Centers (RMCC), nuestros expertos se dedican a ofrecer los tratamientos oncológicos más avanzados a los habitantes de todo Colorado. Atendemos a pacientes de todo el estado a través de nuestros centros oncológicos situados en el área de Denver, el norte de Colorado —incluido Boulder—, el sur de Colorado —incluidos Colorado Springs y Pueblo— y las localidades de los alrededores. Creemos que todas las personas que se enfrentan al cáncer merecen una atención excepcional y personalizada. Por eso ofrecemos fármacos de terapia dirigida, un enfoque más preciso que ataca el cáncer al tiempo que ayuda a proteger las células sanas.
¿Qué es la terapia dirigida contra el cáncer?
La terapia dirigida es un tratamiento avanzado contra el cáncer diseñado para actuar sobre células cancerosas específicas, ralentizando, bloqueando o deteniendo su crecimiento. Este enfoque, conocido a menudo como «medicina de precisión», ayuda a adaptar el tratamiento al cáncer concreto de cada persona. Utiliza información sobre el cáncer, incluidas las alteraciones genéticas o mutaciones que favorecen su crecimiento y propagación, para actuar sobre las células cancerosas con mayor precisión.
Esta nueva forma de tratamiento contra el cáncer se ha extendido rápidamente a medida que los investigadores han ido conociendo mejor el genoma humano y los mecanismos de crecimiento y división celular. Si te han diagnosticado cáncer, tu médico del RMCC puede analizar tus muestras de biopsia y los resultados de tus análisis de sangre para identificar mutaciones genéticas relacionadas con el cáncer. Las mutaciones genéticas pueden ser hereditarias (de la línea germinal) o no hereditarias (somáticas). Las mutaciones hereditarias son cambios en el ADN de una célula que se transmiten de tus padres. Las mutaciones no hereditarias se desarrollan a lo largo de tu vida y pueden estar causadas por la contaminación atmosférica, el humo del tabaco, el gas radón, la radiación ultravioleta, los virus u otros factores. Algunos cambios genéticos se producen sin causa conocida. La identificación de mutaciones genéticas relacionadas con el cáncer se denomina análisis de biomarcadores. Estas pruebas buscan genes, proteínas y otros compuestos presentes en las células cancerosas que puedan proporcionar a sus médicos más información sobre su cáncer. Con esta información, pueden determinar si la terapia dirigida podría ayudar a tratar su enfermedad específica.
¿Cómo funcionan las terapias dirigidas?
Dependiendo de cómo crezca y se extienda un cáncer, las terapias dirigidas actúan de diferentes maneras. A continuación se enumeran algunos tipos de terapias dirigidas que utilizan los oncólogos del RMCC:
Inhibidores del EGFR
Estos medicamentos actúan sobre los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), unas proteínas que ayudan a controlar el crecimiento y la división celular. En algunos tipos de cáncer, las señales del EGFR son excesivamente activas, lo que provoca que las células crezcan demasiado rápido. Los inhibidores del EGFR bloquean estas señales, lo que ayuda a ralentizar o detener el crecimiento del cáncer.
Inhibidores de TRK
Los inhibidores de TRK actúan sobre las proteínas de fusión anómalas de la tropomiosina receptor quinasa (TRK), que pueden provocar que el cáncer crezca de forma descontrolada. Al bloquear estas proteínas, los inhibidores de TRK pueden impedir el crecimiento de las células cancerosas.
Inhibidores de la angiogénesis
¿Es la terapia dirigida adecuada para ti?
La terapia dirigida se utiliza para tratar algunos tipos de cáncer de mama, de pulmón, de páncreas, de próstata, colorrectal y ciertos tipos de cáncer de la sangre, como la leucemia y el linfoma. Si padeces alguno de estos tipos de cáncer, tu equipo de atención médica del RMCC podría recomendarte que te realices unas pruebas para determinar si tu tumor presenta alteraciones genéticas u otros marcadores que podrían responder a la terapia dirigida.
Si las pruebas revelan que su cáncer responde a un fármaco de terapia dirigida, su médico podría incluirlo en su plan de tratamiento. En algunos casos, es posible que se le ofrezcan terapias dirigidas prometedoras que aún no han sido aprobadas a través de un ensayo clínico en el RMCC. Si la terapia dirigida no es una opción para su cáncer, su equipo asistencial le recomendará otras opciones de tratamiento. Sea cual sea el enfoque, la prioridad de su equipo es elegir el plan de tratamiento que le ofrezca el mejor resultado posible.
Atención oncológica personalizada con terapia dirigida
Cada persona con cáncer es única y se beneficia de planes de tratamiento personalizados, adaptados a su enfermedad y necesidades específicas. En el RMCC, tu equipo asistencial puede combinar varias terapias para diseñar el enfoque más eficaz para tratar tu cáncer.
La terapia dirigida suele utilizarse junto con otros tratamientos, como la quimioterapia, la inmunoterapia o la radioterapia. Aunque la terapia dirigida no suele alterar el modo de actuación de estas otras terapias, en ocasiones puede provocar efectos secundarios diferentes o incluso menos frecuentes cuando se utiliza como parte de tu plan de tratamiento. Los médicos del RMCC determinarán qué terapias utilizar y el orden en que las recibirá en función de su diagnóstico y de los objetivos del tratamiento. Si la terapia dirigida forma parte de su plan de tratamiento, su médico supervisará su evolución mediante análisis de sangre o pruebas de imagen. En algunos casos, pueden pasar varias semanas o meses hasta que se pueda determinar la eficacia del tratamiento.
Qué esperar
Si te han recomendado una terapia dirigida como parte de tu plan de tratamiento, esta puede administrarse mediante infusión o inyección en un centro oncológico del RMCC, o bien tomarse en forma de comprimidos en casa.
Terapia de infusión dirigida
Las infusiones de terapia dirigida pueden durar entre 30 minutos y varias horas, dependiendo del tipo de fármaco que se utilice. Antes de cada infusión, es posible que te hagan un análisis de sangre para controlar tu estado de salud. En ocasiones, los medicamentos se administran mediante inyección. Dependiendo de tu plan de tratamiento, las citas pueden ser semanales o cada pocas semanas.
Terapia oral dirigida
Algunas terapias dirigidas se toman por vía oral, en forma de comprimidos, en casa. Estos medicamentos pueden tomarse a diario o en ciclos, con períodos de descanso programados entre tratamientos. Tu equipo sanitario te explicará cuándo y cómo tomar la medicación, incluyendo si debe tomarse con comida o con el estómago vacío.
Durante las primeras horas tras tomar la terapia oral dirigida, es habitual sentir cansancio y náuseas, así como tener la piel sensible y notar cambios en el sabor de los alimentos. Presta atención a si tienes fiebre durante los primeros días tras iniciar el tratamiento, ya que puede ser síntoma de una infección y requiere atención médica.
Efectos secundarios de la terapia dirigida
Al igual que otros tratamientos contra el cáncer, la terapia dirigida puede provocar efectos secundarios, aunque el tipo y la gravedad dependen del tipo de medicamento que recibas y de cómo responda tu organismo a él. Ten en cuenta que es posible que no experimentes todos estos efectos secundarios. Algunas personas solo presentan unos pocos síntomas, o ninguno en absoluto. Entre los efectos secundarios más comunes de la terapia dirigida se pueden incluir:
- Cambios en la piel, las uñas y el cabello: los inhibidores del EGFR pueden provocar sequedad o picor en la piel, erupciones cutáneas, cambios en las uñas o adelgazamiento y caída del cabello.
- Hipertensión o problemas de coagulación: Estos efectos secundarios se asocian con mayor frecuencia a los inhibidores de la angiogénesis.
- Alteraciones del sistema nervioso: Algunas personas que toman inhibidores de TRK pueden sufrir mareos, confusión u otros síntomas neurológicos.
- Hinchazón: Las personas que toman inhibidores del EGFR tienen más probabilidades de sufrir hinchazón facial, especialmente alrededor de los ojos, así como en las manos, los pies y las piernas.
- Reacciones alérgicas: Es poco frecuente desarrollar una reacción alérgica a la terapia dirigida, pero puede provocar urticaria, picor intenso o efectos secundarios más graves, como dificultad para respirar y opresión en la garganta o el pecho.
Las terapias dirigidas también pueden interactuar con determinados medicamentos, suplementos, alimentos y bebidas. Por ejemplo, las personas que toman inhibidores de la cinasa suelen tener que evitar el pomelo y el zumo de pomelo, así como los suplementos de hierba de San Juan. Asegúrate de comentar con tu médico todos los medicamentos y suplementos que tomas y pregúntale si hay alguno que debas evitar.
Si experimentas algún síntoma tras comenzar el tratamiento, habla con tu equipo sanitario. Si los síntomas son graves, ponte en contacto con tu oncólogo de inmediato, incluso fuera del horario de atención. Entre los síntomas graves se incluyen:
- Una fiebre más alta de lo que te había indicado tu equipo médico
- Una reacción alérgica, como hinchazón de la boca o la garganta, picor intenso o erupción cutánea
- Escalofríos intensos
- Sangre en las heces o en la orina
- Dolor inusual, incluido un fuerte dolor de cabeza
- Dolor o sangrado en el lugar de la inyección de la terapia dirigida o en el lugar de inserción del catéter
- Diarrea o vómitos persistentes
- Dificultad para respirar o problemas respiratorios (llama al 911 inmediatamente)
Ensayos clínicos en el RMCC sobre nuevas terapias dirigidas
El RMCC participa cada año en numerosos ensayos clínicos para contribuir al avance del tratamiento del cáncer en el futuro. Estos estudios también ofrecen un valioso acceso a nuevas terapias prometedoras, incluidas las terapias dirigidas, antes de que estén disponibles de forma generalizada. Cada año se desarrollan nuevas terapias dirigidas a medida que los expertos adquieren más conocimientos sobre cómo crecen y se propagan los diferentes tipos de cáncer. Si te interesa participar en un ensayo clínico para el tratamiento de tu cáncer, habla con tu oncólogo para saber si algún estudio podría ser adecuado para ti.