5 formas de mantener el sistema inmunitario sano tras el tratamiento del cáncer

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5 formas de mantener el sistema inmunitario sano tras el tratamiento del cáncer

Los tratamientos contra el cáncer, especialmente la quimioterapia, pueden debilitar el sistema inmunitario. Aunque la quimioterapia no daña permanentemente su inmunidad, pueden pasar desde semanas hasta meses después de terminar los tratamientos contra el cáncer para que vuelva a tener una respuesta inmunológica saludable. Para ayudarle a recuperarse y curarse mejor, descubra cómo protegerse de la enfermedad durante y después del tratamiento del cáncer con estas cinco recomendaciones de Rocky Mountain Cancer Centers (RMCC).

1. Alimentación saludable

Una de las cosas más importantes que puede hacer para reforzar su sistema inmunitario es nutrir su cuerpo con alimentos saludables. Comer bien te ayuda a recuperarte y sanar más rápido de los tratamientos contra el cáncer, y también puede ayudarte a mantener tu fuerza y energía durante otros aspectos del cuidado del cáncer.

Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses recomiendan consumir muchas frutas y verduras, proteínas magras, cereales integrales y productos lácteos sin grasa o con poca grasa. Comer sano también significa limitar los azúcares añadidos, las grasas saturadas y el sodio, pero es mejor evitarlos por completo.

Una alimentación sana es fundamental para mantener sano el sistema inmunitario, ya que le proporciona las vitaminas y los minerales que necesita para funcionar de forma óptima. Por ejemplo:

  • Vitamina A - La vitamina A contribuye a desarrollar y regular su sistema inmunitario. También ayuda a mantener la piel y los tejidos sanos. Entre los alimentos ricos en vitamina A se encuentran las zanahorias, el brócoli, las espinacas, los boniatos, los pimientos rojos y los huevos. Algunas leches y cereales también están enriquecidos con vitamina A, como se indica en la etiqueta nutricional.
  • Vitamina C - Conocida como antioxidante, la vitamina C ayuda a proteger las células de los radicales libres, como el humo del cigarrillo, la contaminación del aire, etc. La vitamina C también ayuda a formar anticuerpos y desempeña otras funciones importantes en el sistema inmunitario. Puedes encontrar vitamina C en las fresas, las papayas, los pimientos rojos y los cítricos, como las naranjas, las mandarinas y los pomelos. 
  • Vitamina E - La vitamina E también es un antioxidante, pero esta vitamina también ayuda a las células a comunicarse entre sí y evita la coagulación de la sangre. Para obtener vitamina E, come almendras, aceites vegetales como el de girasol y el de cártamo, y verduras verdes como las espinacas y el brócoli.
  • Zinc - El sistema inmunitario no podría funcionar correctamente sin el zinc. Este nutriente contribuye a la formación de células y a la curación de heridas, y ayuda a combatir las bacterias y los virus. El zinc se encuentra en las ostras, las proteínas animales como la carne roja y las aves de corral, las alubias, los frutos secos, los cereales integrales y los productos lácteos. 

Aunque una alimentación sana es importante para los pacientes con cáncer, es posible que su tratamiento le haya dejado sin mucho apetito. Intente comer al menos un par de bocados de algo rico en nutrientes cada dos horas en lugar de esperar a que su cuerpo le diga que tiene hambre. Si sabe que los tratamientos contra el cáncer le dejan fatigado después, intente cocinar y congelar sus comidas con antelación para tener fácil acceso a comidas y tentempiés saludables.

No recomendamos tomar suplementos nutricionales sin hablar primero con su proveedor de atención al cáncer.

2. Ejercicio regular

Una mujer con auriculares blancos hace un estiramiento de piernasEl ejercicio regular puede reforzar su sistema inmunitario. Para la mayoría de los pacientes con cáncer, la actividad física es segura y también puede mejorar su calidad de vida y aumentar la energía. Si los tratamientos contra el cáncer le hacen sentirse fatigado, es posible que el ejercicio le ayude. El ejercicio también puede reducir la ansiedad y la depresión. Los supervivientes de cáncer que son físicamente activos tienen un menor riesgo de recurrencia del cáncer que los que no hacen ejercicio.

La recomendación general de actividad física es de 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana, 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa a la semana o una combinación de ambas. La actividad aeróbica es cualquier cosa que haga bombear el corazón, como caminar, montar en bicicleta, bailar o hacer clases de ejercicio en grupo. 

Encuentra algo que te guste y que aumente tu ritmo cardíaco. Si puede, intente hacerlo durante al menos 150 minutos a la semana. También debe intentar incluir dos días a la semana de actividades de fortalecimiento muscular, como el levantamiento de pesas o ejercicios con el peso del cuerpo.

Es posible que le resulte difícil alcanzar el objetivo de 150 minutos durante el tratamiento, y eso está bien. Si nunca ha hecho ejercicio, empiece poco a poco y vaya cogiendo fuerzas. Esto puede significar que sólo puedas hacer 10 minutos de ejercicio ligero al día. 

Por otro lado, si estás acostumbrado a la actividad física, puede que te encuentres con que no puedes hacer ejercicio como antes y tengas que reducir tu rutina habitual. En cualquier caso, es importante que no se esfuerce demasiado. Además, si tiene síntomas que podrían aumentar el riesgo de caídas, como mareos, visión borrosa o entumecimiento o hinchazón de las piernas o los pies, no haga ejercicio.

Si tiene problemas para realizar cualquier tipo de actividad física, hable con su proveedor de atención al cáncer.

3. Reducir el estrés

Sabemos que la recuperación del cáncer puede ser estresante, pero en la medida de lo posible, intente reducir su estrés. El estrés crónico causa estragos en el organismo y puede suprimir su respuesta inmunitaria.

Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo libera hormonas. Una de esas hormonas -el corticosteroide- puede debilitar el sistema inmunitario al reducir el número de células inmunitarias. El estrés crónico también puede hacer que los sentimientos negativos sean más intensos, disminuir el apetito y la energía, y provocar dificultades para dormir, todo lo cual es malo para la curación y la recuperación.

He aquí algunas formas saludables de reducir el estrés:

    • Artesana en su casaConectar con la familia y los amigos
    • Únase a un grupo de apoyo al cáncer
    • Comer sano
    • Ejercicio
    • Haz un hobby que te guste
    • Meditar
    • Practicar la respiración profunda
    • Dar un paseo por el bosque u otro entorno natural

4. Priorizar el sueño

No dormir lo suficiente puede tener repercusiones negativas para la salud, incluida una gran reducción de la inmunidad. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una modesta pérdida de sueño puede provocar una disminución de hasta el 50% de la respuesta inmunitaria.

La mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño por noche. El cáncer y sus tratamientos relacionados pueden causar estrés o efectos secundarios que dificultan el sueño. Para ayudarte a dormir lo máximo posible, prueba estos hábitos:

  • Evite la cafeína seis horas antes de acostarse.
  • Mantén tu dormitorio a oscuras y a una temperatura que te guste.
  • Aléjate del teléfono, el ordenador, la televisión y otras pantallas antes de acostarte.
  • Acuéstese a la misma hora todas las noches, incluso los fines de semana, para mantener una rutina.

Si lo has intentado todo y sigues sin poder dormir, habla con tu médico oncológico sobre las opciones disponibles.

5. Evitar el alcohol y el tabaco

Tanto el alcohol como el tabaco debilitan el sistema inmunitario. 

El alcohol puede limitar la capacidad de tu cuerpo para combatir las infecciones y causar daños en los órganos. Aunque es mejor evitar el alcohol por completo, si decides beber, hazlo con moderación. En el caso de las mujeres, se trata de una bebida al día o menos, y en el de los hombres, de dos bebidas al día o menos. 

Fumar puede dañar todos los órganos del cuerpo y causar un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, derrames cerebrales y otras enfermedades crónicas. Si fuma o consume otras formas de tabaco, debe dejarlo. Si tiene dificultades para dejar el tabaco, hable con su proveedor de atención al cáncer.

Para ver un calendario de nuestros eventos, como grupos de apoyo, clases de ejercicio o clases educativas, visite RockyMountainCancerCenters.com/Eventos.

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